jueves 15 de diciembre de 2011


Fragmentos del 11-S

Decía el poeta argentino Roberto Juarroz que cada uno tiene su fragmento de vida y su fragmento de muerte.

La exposición “Memoria fragmentada. Artefactos en el Hangar 17” concebida por el fotógrafo catalán Francesc Torres, afincado en Nueva York desde hace 27 años, y exhibida hasta el 19 de febrero en el Palacio de Cibeles, actual sede del Ayuntamiento de Madrid, recoge a través de fotografías esos fragmentos, ora de vida, ora de muerte, de lo que fue el complejo World Trade Center en la ciudad de Nueva York.

Recordaba Torres en un reportaje de septiembre de 2011 en el periódico El País que el 11 de septiembre de 2001, a las 8.46 de la mañana estaba en su piso a 300 metros del World Trade Center, llamando a su madre “cuando cayó la torre y de golpe terminó el siglo XX”.

Esos fragmentos hoy inertes evocan vida a su manera, mostrando que, como dijo el poeta uruguayo Mario Benedetti, el olvido está lleno de memoria. Histórica, nacional, social, individual. Restos de un día, restos de los que quedaron y de los que partieron.

Son imágenes que recorren una paleta de colores o que están llenas de matices grises. Imágenes de esplendor y desolación; de poderío y derrota; de objetos que fueron de personas, esparcidos temporalmente en la inmensidad de ese Hangar 17 del aeropuerto JFK de Nueva York que conjuga “calvarios de ausencia / muñones de porvenir / arrabales de duelo”, como en el poema de Benedetti.

Esa misma nave que esquiva su condición de “no lugar”, de espacio de anonimato con el que ni la mirada ni el sujeto establecen una relación. Sin embargo, la mirada que observa se supera en su coraza y establece un lazo de familiaridad, de empatía, de comprensión con ese vestido enmohecido, ese taxi aplastado o esa ilusión de comunicación que es un teléfono móvil.

Y la mirada desborda lágrimas y recuerda que pudo haber estado allí, en la gran nube de humo de asbestos y hormigón, corriendo hacia la vida. Pero no, no estuvo. Está aquí, con su mirada y sus fragmentos. Y contempla esas fotografías en movimiento que vuelven una y otra vez, en el marco de un silencio que, como la fotografía, tampoco es definitivo. Sabiendo que hay una esperanza de reinvención.

Fotografía: Restos de una de las torres gemelas en el Hangar 17 del aeropuerto JFK de Nueva York, en Google Imágenes.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

No Tengo Estéreo está a favor de la libertad de expresión, cuyo ejercicio está limitado por el marco legal de la sociedad en que vivimos.