martes 29 de noviembre de 2011

Un Argumento de la Obra

En su creación, en 1957, Europa fue una apuesta de fe en un futuro prometedor. Desarrollo, bienestar social y prosperidad fueron sus motores y así avanzó hasta comienzos de los años 70, esa década en que se abandonó el patrón oro como reserva de las monedas, que planteó por vez primera los problemas medioambientales derivados del crecimiento económico y que dio un toque de atención con la primera crisis energética, la del petróleo de 1973.

Hoy Europa recorta pero no pega en otro sitio; tampoco ahorra: sólo ajusta. Necesita más dinero para gestionar su problemática deuda soberana individual de 17 y de 27 países. Y otra organización, que puede lograr de una modificación de los tratados para salvar las naves motoras, Alemania y Francia, y dejar una Europa de dos velocidades; una para solventes, otra para empobrecidos en todos los aspectos posibles: de ideas, de propuestas, de soluciones.

Es tiempo de incertidumbres: también de conjeturas. En este sentido, España dará cobertura de salud, sin embargo, estar sano cuesta caro y hay que pagarlo. Será tu propia responsabilidad y destino. Su mercado de trabajo será más flexible, con menos intermediación: los derechos asoman como trabas, más que como puntales. Así, empresarios y empleados hablarán de tú-a-tú en una relación que suele ser desigual y que debería ser de mayor cooperación y de ganancias en ambas vías.

En un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) se señala que en España habrá más paro en 2012: que se superará la temida cifra de los cinco millones de desempleados. Y que la Eurozona entró en recesión y corre el riesgo de ser una depresión si se rompe el pacto del euro.

Esto último ya lo había dicho el economista Paul Krugman hace más de un año, alertando sobre el desbande del euro, la situación fiscal y de empleo. Lo repetía como una letanía y proponía soluciones. Pero, como en el poema de Jaime Gil de Biedma, el tiempo ha pasado y la verdad desagradable asoma: envejecer, morir, es el único argumento de la obra. ¿Habrá llegado Europa a esta instancia?

Fotografía: Monedas de euro, en Google Imágenes.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

No Tengo Estéreo está a favor de la libertad de expresión, cuyo ejercicio está limitado por el marco legal de la sociedad en que vivimos.